Download Free Templates http://bigtheme.net/ Websites Templates
Enfermedades Bovinas

Enfermedades Bovinas (2)

Lunes, 27 Febrero 2017 09:25

TUBERCULOSIS BOVINA

Escrito por

La tuberculosis bovina

Es una enfermedad crónica de los animales provocada por la bacteria Mycobacterium bovis (M. bovis), un bacilo perteneciente al género Mycobacterium, que guarda una estrecha relación con las bacterias causantes de las tuberculosis humana y aviar.

Aunque se considera que el verdadero hospedador del M. bovis es el ganado vacuno, también se ha descrito la enfermedad en muchos otros animales domésticos y no domésticos. M. bovis ha sido identificada en búfalos, bisontes, ovejas, cabras, caballos, entre otros.

El nombre de “tuberculosis” proviene de los nódulos, llamados “tubérculos”, que se forman en los ganglios linfáticos del animal afectado.

Es una importante zoonosis (puede transmitirse al ser humano) y es una enfermedad de declaración obligatoria. 

 

 

CONTAGIO

La enfermedad es contagiosa y se propaga por contacto con animales domésticos o salvajes infectados. La vía de infección habitual es la respiratoria, por inhalación de las gotículas infectadas que un animal enfermo ha expulsado al toser o al respirar (el riesgo es superior si están confinados).

Otra vía de infección es la vía digestiva:

• Los terneros lactantes y el hombre se contagian al ingerir leche cruda procedente de vacas enfermas.

• Los animales ingieren saliva u otras secreciones del animal infectado (por ejemplo, en comederos o bebederos contaminados).

Las vías de transmisión cutánea, congénita y genital son inusuales. La enfermedad se disemina principalmente por el desplazamiento de animales domésticos infectados asintomáticos y el contacto con animales salvajes infectados. Un solo animal puede transmitir la enfermedad a muchos otros antes de manifestar los primeros signos clínicos. 

 

SÍNTOMAS Y LESIONES

La tuberculosis suele ser de curso crónico, y los síntomas pueden tardar meses o años en aparecer. Generalmente, se manifiestan signos inespecíficos (caída de la producción lechera y deterioro del estado general de salud). Los signos clínicos que pueden manifestarse durante la enfermedad son muy variados, al igual que la gran variedad de lesiones, pudiendo observarse:

• debilidad progresiva.

• pérdida de apetito.

• pérdida de peso.

• fiebre fluctuante.

• tos seca intermitente y dolorosa.

• aceleración de la respiración (taquipneas), dificultad de respirar (disnea).

• sonidos anormales en la auscultación y percusión.

• diarrea. TUBERCULOSIS BOVINA • ganglios linfáticos grandes y prominentes.

• a la larga, muerte.

A veces, sin embargo, la bacteria permanece en estado latente en el organismo hospedador sin desencadenar la enfermedad. La necrosis por caseificación de las lesiones tuberculosas es frecuente, precoz y abundante. Muestra una consistencia pastosa y un color amarillento, variables dependiendo del grado de calcificación de la lesión. Con el tiempo, pueden seguir distintos caminos:

• Estabilización: sin modificación aparente durante un largo periodo (lesiones enquistadas).

• Calcificación: las sales cálcicas precipitan sobre el caseum (pueden persistir bacterias en latencia).

• Reblandecimiento: los focos caseosos se ablandan y posteriormente se licuan.

EFECTOS

La tuberculosis tiene importantes repercusiones económicas, debido a las pérdidas en la producción de leche, los decomisos de animales en mataderos, la prohibición del movimiento de los animales y por las campañas de control y erradicación. 

Jueves, 05 Mayo 2016 14:05

Garrapatas en el ganado

El término «garrapaticidas» se usa comúnmente en la ganadería para denominar a los antiparasitarios externos (ectoparasiticidas) con actividad contra las garrapatas. Además de ser eficaces contra las garrapatas, algunos compuestos de amplio espectrto son también mosquicidas, sarnicidas, piojicidas, etc.

 

La mayoría de las garrapatas parásitas del ganado bovino pertenecen a las así llamadas «garrapatas duras» que pertenecen a la familia de los ixódidos. Por ello, a los garrapaticidas se les denomina también a veces «ixodicidas» como casi-sinónimo de garrapaticidas, para efectos prácticos.

 

Las garrapatas también pertenecen zoológicamente a los ácaros, junto con los aradores de la sarna y otros ácaros. Por ello, por definición, todos los garrapaticidas son también «acaricidas». Pero no todos los ácaros son garrapatas, y no todos los acaricidas son garrapaticidas. A los acaricidas que se usan contra los ácaros de la sarna se les denomina «sarnicidas». Estos sarnicidas y los productos para el control de dermanisos y ornitonisos de las gallinas se tratan en el artículo de sarnicidas en este sitio.

 

La mayoría de los garrapaticidas (organofosforados, piretroides, amidinas, fenilpirazoles) actúan por simple contacto (efecto tarsal) del compuesto con la garrapata. Cuando se trata el ganado (por baño, pour-on, etc.) el compuesto se extiende por la piel del animal, entra en contacto con la garrapata y la mata más o menos rápidamente (efecto de choque) y durante más o menos tiempo tras la aplicación (efecto residual).

 

El efecto o periodo residual de un garrapaticida señala el periodo de tiempo tras la aplicación del producto durante el cual éste sigue teniendo efecto contra las garrapatas que infesten al animal tras ser tratado.

 

Algunos compuestos (endectocidas, benzoilureas) actúan también de modo sistémico, es decir, tras ser aplicados al animal penetran en su flujo sanguíneo y a través de la sangre alcanzan a las garrapatas, pues todas las garrapatas chupan sangre. Todos los garrapaticidas actualmente en el mercado son eficaces contra todos los estadios de desarrollo de las garrapatas: larvas, ninfas y adultos. Pero a menudo, la dosis letal contra los estadios, adultos hambrientos o repletos de sangre (p.ej. las hembras repletas teleoginas), es mayor que contra las larvas o ninfas.

Signos y síntomas

Además de la visualización de las garrapatas (agente causal o etiológico) sobre el animal hospedador podemos enumerar los siguientes signos y síntomas:
1) Las garrapatas son agentes trasmisores de enfermedades ya que:

a. son hospedadores definitivos de la Babesia trigemina y Babesia argentina, que son parásitos productores de la babesiosis (o fiebre tic), enfermedad de los bovinos ampliamente distribuida. La babesiosis produce malestar, decaimiento, aletargamiento en los animales y pérdida de la coordinación.
Otros síntomas:  hepatomegalia, esplenomegalia, ictericia y muerte.
b. transmiten en los bovinos la anaplasmosis, debido a que es hospedador de Anaplasma marginate.
c. Y además B. microplus transmite la piroplasmosis, causada por Babesia divergens y B. bovis. Y la fiebre Q (Rickettsia burnetti)
Tanto la piroplasmosis como la anaplasmosis pasan por herencia a través del huevo de la garrapata, de modo que las larvas ya nacen capaces de transmitir la enfermedad, siempre que se cumplan las condiciones favorables del medio (temperatura y humedad) y las condiciones del hospedador (estado general, fisiológico, etc.).
Por lo tanto, la infestación por garrapatas trae aparejado muchos síntomas no propios, sino de enfermedades que ellas transmiten.

2) La anemia que producen en los hospedadores puede ser desde la más insignificante hasta la que puede producir la muerte, siempre dependiendo de la carga parasitaria, del estado general del animal (de su condición fisiológica) y del ambiente.
3) El prurito y el dolor que produce la garrapata al succionar sangre del hospedador y las lesiones que esto trae aparejado, como la formación de eritemas, vesículas y costras se hace evidente (se pueden formar también pústulas en caso de contaminación bacteriana secundaria).
El rascado lleva a una formación aún mayor de las lesiones y a la caída del pelo. Las garrapatas y las lesiones que ellas producen se encuentran en todo el cuerpo pero especialmente en la tabla del cuello y la entrepierna. La irritación y el estrés de los animales llevan a que éstos sufran de una baja en su rendimiento productivo que se suma al efecto negativo que produce la anemia.
4) La depreciación económica de los cueros provenientes de animales que sufrieron de esta parasitosis, ya que al alimentarse la garrapata perfora con su probóscide la piel de los bovinos.

5) Si la carga parasitaria sobre el animal es muy alta el desmejoramiento corporal general de los animales es muy evidente.

 

Dirección:
31 avenida sur 232 Colonia Cucumacayan, San Salvador, El Salvador